Programa Personas Siempre

Las personas siempre necesitamos tacto y contacto

Este oso solidario es la mascota del programa “Personas Siempre”, programa de atención especializada
para las personas con demencia avanzada realizado por el Grupo Ballesol, cuyo objetivo es la inclusión
social y el respeto de la dignidad de las personas con demencia avanzada.

Mascota Solidaria

El tacto generoso para reconocernos en nuestra vulnerable dignidad y defenderla siempre.
El contacto continuo para evitar la soledad y el aislamiento.

El uso de este material de estimulación táctil surge de la constatación de que las personas con demencia avanzada están poco estimuladas o reciben estímulos sensoriales poco adecuados. Esta privación sensorial puede venir dada tanto por la monotonía del ambiente en el que viven, como por la ausencia de una estimulación adecuada.

Se conoce que algunos métodos de estimulación táctil han dado buenos resultados en pacientes con demencia.
La estimulación táctil es útil como estimulo que provoca una respuesta incompatible ante los trastornos conductuales más frecuentes en el contexto de las residencias de ancianos como son la confusión, la agitación, y las verbalizaciones disruptivas.
La confusión y la agitación son síntomas de los trastornos cognitivos difíciles de manejar para los profesionales en los centros residenciales. Pueden ser comportamientos de carácter agresivo, agresividad exclusivamente verbal o no agresivo.
La intervención ambiental y control de estímulos así como la formación de hábitos regulares de sueño-vigilia, las actividades recreativas,
la estimulación y refuerzo de conductas incompatibles parecen ser útiles en este tipo de conductas.
Las verbalizaciones disruptivas, gritos, llamadas repetitivas etcétera pueden ser reducidas a través de un mayor contacto personal,
la utilización de estimulación ambiental, terapia grupal y actividades sociorecreativas, terapia animal etc.

Esta propuesta de estimulación táctil, como todas las demás intervenciones con personas con demencia avanzada, debe ser adecuadamente evaluada verificando su idoneidad para cada paciente desde la perspectiva, no solamente del momento actual,
sino de la historia de vida de la persona, evitando cualquier situación que vulnere su dignidad o la de su familia.